Era sábado, faltaban dos minutos para que la llamada -que siempre era a las 17:26- hiciera que Thomas se pusiera a hablar con esa persona X por unas tres largas horas. Miré el reloj al lado de la escalera, quedaba 1 minuto para esa llamada cuando el celular de Thomas comenzó a sonar. Me levanté de la escalera, corrí hasta el comedor, agarré el teléfono y lo contesté.
-¿Thomas? ¿Cariño?- creo que mi boca tocó el suelo cuando oí lo de "cariño".
-¿Quién más puede ser?- dije haciendo un mal intento de la voz de Thomas.
-No lo sé, tal vez April- profirió la tipa esa con la voz algo seductora.
-Pues...deberías saber que están de vacaciones- volví a mal imitar la voz de mi adorado vampiro.
-Claro que lo sé, cariño- repitió la muy bruja.
La puerta de entrada se abrió y volvió a cerrar mientras un "ya volví" era dicho por los labios de mi amado. Deje unos cinco segundo a la tipa esa hablando sola mientras escuchaba los pasos de Thomas caminar hacia donde me encontraba yo.
-Hola, Ma... ¿Qué haces con mi teléfono?- indagó con una ceja alzada.
Yo miré el aparato en mi mano antes de esconderlo detrás de mi espalda.
-¿Qué teléfono? Yo no veo ningún teléfono- mentí.
-El teléfono que tienes en la espalda, Maggie- me volteé.
-No hay ningún teléfono, Thommy, creo que necesitas lentes- proferí antes de apretar accidentalmente el altavoz.
-¡¿Thomas, cariño, vas a necesitarme está noche?!-indagó la voz de la chica en el teléfono.
Yo abrí desmesuradamente los ojos.
-Últimamente me siento muy solita- siguió la voz.
-No... Maggie...yo... puedo explicarte- tartamudeó nerviosamente.
-¡¡Entonces comienza a hablar, porque creo que no estoy comprendiendo que es lo que sucede!!- chillé en el comienzo de un ataque de celos.
-Uy, creo que llame en mal momento- profirió roba-novios.
-¡¡Pobre de ti si cuelgas, tipa rara!!- le grité al teléfono.
-Maggie, cálmate...estás confundiendo las cosas- ordenó Thomas mientras se acercaba a abrazarme.
-No puedo creer que me estés engañando- murmuré con mi corazón rotó.
Thomas me miró a los ojos y mientras corría unas mechas de mi cabello que estaban tapando mi cara, dijo:
-Y yo no puedo creer que creas que te puedo cambiar.
-Siempre estabas hablando con ella y me dejas sola, ¿qué esperabas que pensará?- murmuré mirando ese par de esmeraldas que me habían cautivado.
-Él sólo intenta salvar tu pellejo.
¿Cómo que intentaba salvar mi pellejo? Lo miré sorprendida.
-¿Qué sucede?- le pregunté a Thomas antes de que se diera la vuelta.-¡Hey!- lo llamé.-Todavía no he terminado contigo- anuncié viendo como se marchaba.
-Pero yo si contigo- anunció él en el umbral de la puerta de la vieja cocina.
-Thomas- lo llamó la tipa -es tiempo de que ella sepa en lo que se metió.- término.
Suspiro pesadamente antes de voltearse a ver mi cara de suplica.
-Te quieren matar- dijo mirando el suelo.-El vampiro que mataste la otra vez era el líder de un viejo clan...ellos buscan venganza- declaró.
Me quitó el teléfono de entre las manos.
-A la que acabas de llamar "tipa rara", se llama Helen y me esta ayudando a salvar tu vida, ella...- todo un largo trago de aire -es del clan de Lord Kedevac, el que mataste, y está intentando hacer que cambien de opinión.- Dijo con un tono algo enojado.
-Lo siento- es lo único que pude decir antes de comenzar a sollozar (no sé porque últimamente siempre terminada llorando.)
Caí de rodillas en el suelo de la cocina mientras mis manos tapaban mi cara mojada por unas cuantas lágrimas.
-Maggie, no llores- me pidió Thomas agachándose a mi lado.
Yo solamente negué con la cabeza mientras seguía llorando.
-No te preocupes, Margaret, tú no sabías nada, no es tú culpa- habló esa tal Helen.
-Exacto, amor, tú no sabías- comenzó Thomas rodeándome con sus fríos brazos. -Por favor, ya para de llorar- rogó.-Sabes que cada vez que lloras, es como si enterrarás una estaca en mi corazón- profirió intentando despejar mi cara de mis manos.
Él levantó mi mentón con uno de sus dedos. Acercó su cara a la mía y comenzó a besarme como siempre lo hacía -lento al principio para convertirse en uno deseoso y algo brusco.- Cuando nuestros labios se separaron, yo me quedé con lo ojos cerrados.
-No permitiré que nada, ni nadie, te haga daño, amor. Tú, eres lo mejor que me ha pasado en la vida y no te dejaré ir tan fácilmente- prometió causándome un leve sonrojó.
-Eh... ¿Chicos? Todavía estoy acá- dijo Helen.
-Bele, después hablamos. Ahora sólo deseo estar con mi novia- dijo Thomas antes de colgar y lanzar el móvil al sofá.
Esa tarde, los besos, las caricias y los "te amo" fueron lo esencial, hasta que en un momento de la tarde, la guerra de cosquillas ayudó -citó- a deleitar a Thomas con mi risa.
Eran, exactamente, las once menos cuatro, cuando Thomas me dejó en la puerta de mi casa y se fue, no sin antes darme un largo beso para que lo recordará toda la noche.
Ordené mis cosas, me bañe, lavé mis dientes y todo eso antes ponerme mi camisola verde y caer rendida a los brazos de Morfeo.
Hola qe lindo esta este capitulo tan tierno i bonito qe bien qe sigas asi escribiendo espero qe la inspiracion siga llegando (solo xD) para qe sigas con ti historia esta super linda bueno me voi adioz cuidate te qiero bezos i abrazos
ResponderEliminarJack Antonio
me gusta mucho...
ResponderEliminarestoy muy seguro que lo sabes porque hasta hace un tiempo era el unico tipo que lo leia... jajajajja
me encanta
segui asi
mucha suerte
espero el otro cap.
mero/juanma
holaaaaaaaaaaaa!! me encanta!!!
ResponderEliminarsegui asi loka! :P
besotes!
paulii
muy bonito!!!
ResponderEliminarsegui con tu inspiración!
anto :)
Está muy romántico !
ResponderEliminarcada vez lo conocen más
personas!!
Obvio ! si tienes mucha inspiración!
sigue asi!
bsos!!
coni ;)♥